Pasiones
sobre La Pasión: Una visión generosa
Zoe Levine
El fin de semana pasado, la película controvertida de Mel Gibson,
La Pasión del Cristo, subió otra vez a la posición numero
uno, supuestamente porque el domingo era la Pascua. Ahora La Pasión
es la octava más lucrativa película documentada en la historia,
y sigue llamando la atención del publico, por una razón u otra. 
Sin duda es una película que, en los Estados Unidos por lo menos, no se
puede evitar en ningún lado, aún más alla del mundo del
cine. Es más bien llamado un evento cultural que solamente una película.
La Pasión ha entrado en conversaciones entre familias, grupos religiosos
y políticos, estudiantes y profesores, críticas de cine, etc.,
dentro de todas las formas de comunicación de la casa hasta los medios
de comunicación. Todo el mundo tiene su opinión, y en este momento,
mejor que no la mencione en una fiesta. A pesar de la controversia y malas críticas,
no mienten los números, y menos el dinero; la película es un éxito
enorme, y ha ganado millónes de dólares entre entradas y mercancías.
Parece que Jesús es el hombre del momento en la cultura popular, y no
se va pronto.
Se puede sugerir que no es tan raro, la gran popularidad comercial de Jesús
y la representación de su vida en la gran pantalla en este momento histórico.
Estamos viviendo en un país muy religioso (el cincuenta por ciento de
la población dice que lee la Biblia todos los días), en un momento
histórico donde hay mucho miedo. Se busca algo o alguien que le da esperanza
y un sentido de seguridad (no se encuentra esto en nuestro presidente, es cierto).
Otros grupos, como los judíos y los criticos de la violencia en el cine,
por ejemplo, también estan utilizando la película como una plataforma
para defender sus creencias éticas y políticas. La publicidad de
la película, los anuncios pagados igual que los debates sin precio, también
era fuerte y efectiva. Pero también creo que estábamos listos para
recibir una película así.
Si el momento histórico, o la condición social y económica
verdaderamente tiene mucho que ver con la reacción con respecto a una
película religiosa como La Pasión, sería reflejada en otros
lugares igual de aquí. Olvidando toda la publicidad, conversación,
y especulación dentro de nuestro país, me pregunto, como están
reaccionando otros países, y los de Latinoamerica en particular.
En Argentina, por ejemplo, parece que la recepción de la pelicula era
tan variada y fuerte como aquí. Es un país interesante para explorar
dentro de este tema porque tiene mucha diversidad religiosa, y también
una combinación de ambientes rurales y urbanos. Es además un país
que se encuentra en este momento saliendo de una crisis económica, con
un nuevo presidente liberal y bastantes dudas y esperanzas. No sorprendentemente,
la película tuvo el cuarto estreno más grande en toda la historia
del país. Es importante notar que La Pasíon se estrenó en
Argentina varias semanas después del estreno estadounidense. Grupos judíos
han contestado al “problema” de la película por una manera
muy organizada, con debates y seminarios incluyendo representantes o líderes
de diferentes grupos religiosos, aunque al final muchos expresaron desacuerdo.
Parece que también estaban listos en Argentina, para la película
y la controversia.
Por otro lado, en el diario nacional de Argentina, El Clarín, un crítico
dijo curiosamente que, “En tiempos de violencia étnica y religiosa,
una película así se vuelve innecesaria y hasta peligrosa,” y
que es “un interminable baño de sangre.” Toma un punto de
vista interesante y diferente del mío, que aunque un pueblo puede estar
listo o abierta a una película por su momento histórico, todavía
representa un peligro o una manipulación. Los tiempos no insisten en
arte irresponsable.
Aquí en los Estados Unidos, el rabino de la sinagoga más grande
de Washington, D.C., Rabí Jeffrey Wohlberg, sugiere a su congregación
por carta que guarden su dinero y no vayan a ver la película. Esta mensaje
no me soprende mucho, con el ambiente social y la posición general de
los judíos. Lo interesante es que después describe la situación
que rodea a la película así (en una traducción mía), “Gibson
ha usado su inteligencia…para justificar manipulando a todo el mundo.”
Es cierto ha podido lograr la meta de manipularnos, aquí y en Argentina,
pero esa es el motivo de casi todos los directores del cine, y quizás
todos los artistas. El artista tiene que usar todos sus talentos y sus conocimientos
para primero fascinar a la gente y después, si tiene suerte, cambiarla
y también tener efecto sobre el mundo. Puede ser que Gibson ha mirado
al mundo, desde los Estados Unidos hasta Argentina y más alla, con su
perspectiva religiosa, y vio el deseo para la película. También
es posible que le dé demasiado credito a Gibson y la posición
de arte en la cultura en general, pero hay que considerar estas posiciones
generosas.
La
Pasión ha entrado en conversaciones entre familias, grupos religiosos
y políticos, estudiantes y profesores, críticas de cine, etc.,
dentro de todas las formas de comunicación de la casa hasta los medios
de comunicación.
Estamos
viviendo en un país muy religioso (el cincuenta por ciento de la población
dice que lee la Biblia todos los días), en un momento histórico
donde hay mucho miedo. Se busca algo o alguien que le da esperanza y un sentido
de seguridad.
El
artista tiene que usar todos sus talentos y sus conocimientos para primero
fascinar a la gente y después, si tiene suerte, cambiarla y también
tener efecto sobre el mundo.
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